Análisis Foliar del Olivo

El Análisis Foliar resulta:

  • excelente para detectar deficiencias de magnesio (Mg), manganeso (Mn), fósforo (P) y potasio (K), y excesos de sodio (Na), cloro (Cl) y boro (B);
  • bueno para detectar deficiencias de boro (B) y nitrógeno (N);
  • regular para interpretar los niveles de cobre (Cu), cinc (Zn) y calcio (Ca);
  • y malo para el hierro (Fe), pues este elemento se acumula en hojas aún en condiciones de deficiencia.

Los resultados del análisis deben ser interpretados junto a los síntomas visuales y las características generales de la plantación, preferentemente por personas familiarizadas con los factores que pueden influir en el nivel de elementos en hoja. El objetivo al planificar un programa de fertilización es mantener los elementos minerales dentro del nivel adecuado.

Hay variaciones anuales en el nivel de nutrientes debidas a múltiples factores. Por ejemplo, los niveles de potasio suelen ser bajos en un año de fuerte cosecha, y tienden a aumentar si el agua disponible en el suelo es alta. Las técnicas de cultivo, lógicamente, afectan al nivel de nutrientes en hoja; el mismo abonado, al afectar a un determinado nutriente, puede hacerlo a la vez a otros por interacciones entre los elementos. Una interacción bien conocida es la del nitrógeno (N) y fósforo (P), potasio (K) y calcio (Ca), etc., de forma que si el nivel de un elemento esta muy alto, aunque no provoque toxicidad puede estar afectando a la absorción o utilización del otro elemento, causando una deficiencia del mismo. En este caso, bastaría con anular la aportación del elemento en exceso para que el deficiente alcance valores normales.

Asimismo, en análisis que muestran deficiencias en varios elementos, bastaría con la aportación del más deficiente de ellos para corregir la deficiencia de los demás. Esto, sin embargo, no es una regla general sino que depende de los elementos en cuestión y de las condiciones del suelo y de la plantación. La predicción de la cantidad exacta requerida de un nutriente no es sencilla.

La experimentación local es una herramienta de gran utilidad para aproximarse al abonado óptimo, que será distinto en cada olivar. No obstante, el uso continuado del Análisis Foliar y la evaluación de las respuestas al abonado programado de esta forma, permite optimizar el abonado a corto plazo una vez situados todos los elementos en su intervalo adecuado, estos es, cuando se haya conseguido una situación de equilibrio.

Los resultados del Análisis Foliar deben ser interpretados por un técnico experimentado especialista en nutrición y será, finalmente, el agricultor el que ha de completar el proceso con una aplicación correcta que permita la mejor utilización de los fertilizantes aportados.

Una vez conocidas las recomendaciones de fertilización, hay que aplicar los fertilizantes en el momento y el modo en que el olivo los utilice con la mayor eficacia.