Análisis Foliar del Olivo

Las técnicas del Análisis Foliar para determinar las necesidades nutritivas de una plantación de olivar tiene por objeto ajustar la aplicación de fertilizantes a las necesidades del olivo en esas condiciones concretas. Por esta razón, la parcela muestreada debe de ser homogénea respecto a los siguientes criterios:

  • variedad,
  • edad de la plantación,
  • tipo de suelo,
  • prácticas de cultivo (fertilización, riego, etc.)
  • y estado vegetativo y productivo.

Si en la parcela existiesen subparcelas bien diferenciadas del resto según los criterios relaciones en el párrafo anterior, se excluirían del muestreo, tomándose si se cree conveniente, muestras específicas de dichas subparcelas.

Olivo. Análisis FoliarLa muestra se debe componer de un mínimo de 100 hojas. El número mínimo de olivos muestreado debe ser 25 para obtener al menos 100 hojas tomando de cada olivo una hoja en cada una de las cuatro orientaciones geográficas (Norte, Sur, Este y Oeste). En parcelas grandes la muestra debe estar compuesta por un número de olivos que supere el 2% del total de la parcela.

Cuando el número de hojas recogidas supere las requeridas por el laboratorio, las muestra completa se homogeneiza y se toman, de ella, las hojas necesarias. La muestra debe ser tomada completamente al azar y abarcar la totalidad de la parcela muestreada. Para cumplir con este requisito es necesario establecer un itinerario que recorra toda la parcela de forma aleatoria (recorrido en zig-zag, en cruz, etc.). Dentro del itinerario se elegirán los olivos a muestrear, guardando entre ellos una frecuencia o distancia constante. Se excluirán los árboles, situadas en las lindes, para evitar el efecto borde, y aquellos, que por cualquier motivo, presenten un aspecto diferente al general de la plantación.

La cantidad de nutrientes contenidas en las hojas son muy pequeñas en valores absolutos, por lo que cualquier contaminación producida durante la manipulación de las misma conduce a resultados equivocados. Las hojas han de estar el menor tiempo posible en contacto con la mano, que deben estar limpias, para reducir el peligro de contaminación. Para ello, se cogerán por los bordes o peciolos e introducirán inmediatamente en sobres de papel que se conservarán en una nevera portátil, para su transporte, teniendo la precaución de colocar los sobres en una bolsa de plástico para que no se mojen por la condensación del agua en el interior de la nevera.

La muestra debe ser llevada al laboratorio lo antes posible para evitar alteraciones. Si no son entregadas el mismo día en el laboratorio, se deben conservar en frigorífico a 4 ó 5 ºC para evitar dichas alteraciones.